Encontrar placer en el dolor

Por: Nico Eliceche

Siguiendo por el camino del BDSM, me parece que es hora de hablar de dos términos que lo utilizamos bastante seguido, pero ¿realmente sabemos que significan? Conocemos el “sadomasoquismo”, es más casi seguro pensamos que el BDSM es eso, pero como ya aprendimos en las notas anteriores, en realidad es mucho más. Pero… no quiero irme tanto por las ramas.

Muchas veces utilizamos frases como “eres un masoquista” o “que sádico que eres!”, pero alguna vez se pusieron a pensar de que van esas dos prácticas?. Bueno, para sacar esas dudas, hoy hablaremos del Sadismo y del Masoquismo como prácticas sexuales. Pero lo vamos a hacer en dos partes, hoy nos enfocaremos solamente en la primera de ambas.

Cuando hablamos del sádico o sádica, nos referimos a una persona que encuentra placer en ejercer dolor sobre otra. Siempre digo que un Dominante, un Top o un sádico pueden dar azotes al culo de su compañero o compañera, y si lo miras desde afuera es lo mismo. Pero la diferencia radica en la intención detrás de esos azotes: la percepción de quien los recibe y aquellos que no puedes ver.

A grandes rasgos y rápidamente, les explico que el rol del ‘Top’ es aquel que lleva a cabo las acciones hacia otra (Bottom). En la dominación hay un intercambio de poder, en donde el dominante acepta el control y poder sobra otra persona que se lo otorga. La dominación puede estar o no relacionada con una gratificación sexual, la satisfacción el dominante la encuentra en ejercer ese control sobre otro.

En cuanto al sadismo, es un conjunto de comportamientos o fantasías que involucran sufrimiento emocional o psíquico de otra persona, que excita sexualmente al sádico. Acá está lo importante: la gratificación sexual. Cuando azota a alguien quiere que ese otro sufra y le duela. Ahí está la diferencia en los azotes (digo azotes porque fue lo que dije más arriba de ejemplo, la práctica puede ir cambiando).

Esta bueno pensar que por más que el sádico o sádica disfrute infligiendo dolor, ello no significa que va por la calle, ve un accidente y se excita.

Conociendo la historia

El término “sadismo” lo utilizó un psiquiatra alemán llamado Richard Freiherr Von Krafft-Ebing, para describir las conductas sexuales prácticas y escritas por el Marqués de Sade. “La experiencia sexual o las sensaciones de placer (incluyendo el orgasmo) producidos por los actos de crueldad, castigos físicos sobre otra persona o si los presencia en otro, ya sean animales o humanos. También podría consistir en un deseo innato de humillar, lastimar, herir o hasta destruir a otro para crear placer sexual en uno mismo”, dijo en 1898.

Originalmente se utilizó el término sádico/sádica para describir un comportamiento y no un desorden psicológico. Luego se lo clasificó como una “parestesia” (un anormal o perverso sentimiento sexual). En 1980 la Asociación Americana de Psiquiatría cambio la clasificación a “parafilia” (una fantasía sexual recurrente o un comportamiento que involucra una inusual y socialmente inaceptable práctica sexual). Obviamente se fue avanzando, si el sadismo es consensuado y no genera daño en ninguna de ambas partes, no es considerado un parafilia.

El consentimiento, al igual que en todas las prácticas sexuales, es un factor clave sumamente importante.

Es fundamental que ambas partes charlen, negocien y se comuniquen sobre las actividades que van a realizar. Tengan en cuenta que el sádico quiere generar dolor y placer en el otro, por lo tanto, aquel o aquella que reciba debe saber eso. Posiblemente cuando está en la escena quiera estar en otro lado, pero eso no significa que después no se excite rememorando esos momentos en donde entregó su cuerpo para que su pareja encontrara gratificación sexual.

Seguridad

El sadismo se convierte en abuso cuando el ‘Bottom’ no continúa prestando consentimiento hacia el dolor o cuando sus necesidades no son tenidas en cuenta. Por eso, si no está disfrutando y no puede más, debe usar la palabra de seguridad. Además, es importante saber cuándo parar si notamos que nuestro compañero no está disfrutando lo que está pasando, o si ve que el dolor está siendo demasiado y que ya no tiene sentido seguir.

Ya hemos hablado del aftercare. Bueno en esta práctica es súper importante, posta que es muy importante. Hay que atender las necesidades físicas y emocionales del Bottom: piensen que está en una situación que no quisiera estar, si eso no se hace es abusivo. Es importante, porque esa persona entrega su cuerpo y deposita confianza en vos, sabiendo que va sufrir dolor e incomodidad. El daño psicológico de un sadismo consensuado, puede ser muy grave si no se atienden sus necesidades luego de jugar.

La próxima nota hablaremos del masoquismo, aquellos que encuentran el placer en recibir el dolor. Pero ustedes que opinan, ¿son un poco sádicos/sádicas? ¿Disfrutan de generarle dolor o incomodidad a otro? Escribe tu comentario!

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